En esta ciudad oscura, veo un resplandor poco alentador.
Esta escaza luz de la luna llena apenas alumbra nuestros rostros.
Creaturas caminan alrededor, con pesar y lágrimas en sus ojos cada día.
Uno más de los perdidos soy en medio de tanta desdicha
y en medio de ríos de sangre.
Es ella la que deseo abrazar, tan bellos ojos me inspiran.
Aunque sea una triste ilusión desearía hacerla realidad.
Cuán molestos son los sonidos de la noche,
no dejan dormir en paz y aunque sea por un momento soñar.
Camino en la noche,
me lamento en la noche,
me siento en la cima de alta montaña y observo la confusión que existe en la ciudad.
Presurosos son los pasos de muchos para no sufrir,
para no morir, para no sentir.
Debilidad de corazón muestran los cobardes aquí,
tan sólo los de una fría alma se sentírán a gusto por un momento.
Justicia en esta ciudad no existe, cada quien camina según su propia perdición.
Los faros en medio de ella han perdido su esplendor.
Cuán enfermizo es tanta debilidad y abundancia de sentimientos del amor.
Tan sólo si ella me deja abrazarla me sentiría bien, en contra de mi naturaleza,
pero quiero probar su sangre.
Beber de tan preciado líquido y embriagarme con él.
Su corazón arrancar y devorar deseo hacer.
En esta ciudad donde la luz casi no brilla y la noche es casi eterna.
Cientos de golpeteos sobre el suelo, golpeteos sin fin.
Lágrimas son.
Oh triste ciudad, con fronteras cerradas.
No podremos escapar.
Oh tristeza que es nuestra compañía y amiga fiel,
en nuestro manjar te has convertido.
No huiremos de ti, y aquí hemos de perecer.
Abrázame falsa ilusión...

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